Cuando se piensa en el mundo gastronómico se vienen a mi mente muchas cosas, principalmente comidas de preparación exótica o el uso de combinaciones e ingredientes novedosos y muy especiales, recetas casi mágicas que te llevan a un desconocido mundo de sabores y olores que encantan y enamoran el paladar. Pero de ello no es precisamente este artículo.

Lo que me llama la atención cuando pienso en el arte de cocinar es la pasión con la que una persona puede hacer una comida, es, ese gusto por simplemente entrar a una cocina, tomar un delantal y con lo poco o mucho que disponga en el momento hacer una maravillosa creación. He visto como en cuestión de minutos una persona puede hacer preparaciones geniales y todo por ese gran amor que siente por el arte de cocinar.

Es así como con mucha imaginación pueden salir grandes ideas en la cocina, y gracias a la experiencia que se adquiere se va dando forma a esta linda profesión, llena de bastante sacrificio y dedicación. A diario en las redes sociales se pueden observar debates al respecto, sobre que tanto influye el estudio en ser un mejor cocinero o chef. Miles de programas y hasta canales de televisión que te hablan todo el día sobre nuevos platos, como prepararlos y gente que cada día se suma a este mundo de la gastronomía.

Y como en toda profesión, la preparación académica es importante. Muchos pueden estar en desacuerdo ya que por su tiempo dentro de la cocina han escalado posiciones y crecido en su carrera profesional, basados mayormente en la práctica y no en la teoría. Pero pienso que la clave está en tener un balance, porque muchas veces somos unos genios dentro de la cocina y el talento desborda en muchos casos pero siempre será importante combinar estas virtudes con el estudio y el enfoque o especialización por determinada área de la cocina.

Existen comidas exóticas, de preparación y gusto increíble usando elementos que te permiten inventar nuevos sabores y olores pero me quedo con la sencillez de una buena sopa hecha en casa por tu mama. Así como lo leen, los orígenes son parte fundamental en esta profesión y muchos no recuerdan que no empezaron en una academia con el uniforme y gorro de chef, muchos iniciaron en casa, de niños, ayudando a mama o papa a elegir el mejor tomate de la nevera o a decidir qué tipo de pasta cocinar, o esos momentos de alegría donde se llenaban la ropa y hasta la nariz de chocolate mientras hacían su primer pastel en casa con la abuela.

Cuando recordamos esos momentos sabemos dónde inicio todo y simplemente amamos más lo que hacemos, no importando las miles de veces que podemos fallar aprendiendo a realizar un nuevo plato, o descubriendo esas nuevas técnicas de corte o preparación de un determinado ingrediente. Por ello, retomamos el tema del balance entre estudiar y formarse, sumado a esa pasión por la cocina.

Es muy amplio todo este tema de la gastronomía y como empezar una carrera como esta cuando va más allá de ser un hobbies o algo que hacemos para distraernos y compartir los fines de semana, cuando nos damos cuenta que hacer esto nos apasiona, que queremos aprender más, que se nos va la hora y hasta el día dentro de una cocina pues allí sabemos que ser cocinero de profesión es una decisión tomada.

Principalmente en casa es donde se llevan a cabo esos primeros experimentos, donde muchas veces la familia debe soportar con gallardía los primeros errores y hasta con sonrisas simuladas dar crédito a esos primerizos inventos donde solo el chef sabe lo que hizo, apoyando claro la intención. Pero con mucho esfuerzo esto va cambiando y cada día que pasa la familia se reúne con emoción para probar ese postre o plato especial que nos preparara el chef de la casa.

En resumen, podemos decir que los primeros pasos en la carrera de un amante de la cocina se dan inicialmente por descubrir el gusto y placer que nos da estar en la cocina, luego saber si gozamos de algún talento para esta actividad y hacer las primeras pruebas en casa, y según las primeras experiencias tomar la decisión de hacer de esto una profesión. Para darle forma con el estudio y así tomar la especialización que nos permitirá desarrollarnos mejor aun en este difícil campo donde la competencia es muy dura, sobretodo en Latinoamérica donde las culturas  son bastante avanzadas en este tema, países como Perú, Colombia, Argentina, entre otros llevan muchísimo tiempo desarrollando este arte de cocinar y preparar comidas excelentes.

Creditos de imagen: Freepik

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