Elementos necesarios para montar un Restaurante

Elementos necesarios para montar un Restaurante

¿Quieres abrir tu restaurante? Debes comenzar a armar una lista de elementos necesarios para montar un Restaurante en forma adecuada. Estas son las principales cuestiones y elementos necesarios.

 

Mobiliario y elementos necesarios para montar un restaurante

Un restaurante es una unidad de negocios como tantas otras u por lo tanto requiere de determinado mobiliario específico para poder funcionar correctamente, el cual depende entre otras cosas del  aforo del local, el tipo de servicio y la oferta gastronómica.

El aforo del establecimiento se determina por los metros cuadrados (m2) de comedor de los que dispone (o requiere según la planificación del público deseado).

Dependiendo de cada país y territorio, pueden existir diferentes regulaciones y reglamentaciones a este respecto, pero en general podemos definir la cantidad de m2 útiles por persona de la siguiente manera.

 

M2 útiles por persona según el tipo de edificio

Zonas de pública de pie, bares, cafeterías…

1 m2

Salones de empleos múltiples en edificios para hoteles, congresos…

Zonas de público en restaurantes de comida rápida

1,2 m2

Zonas de público sentado en bares, cafeterías, restaurantes…

1,5 m2

Zonas de servicio de bares, cafeterías, restaurantes…

10 m2

 

Dicho esto,  únicamente quedaría seleccionar el tipo de mobiliario para poder acoger a un determinado número de personas, teniendo en mente que este aforo está pensado para cumplir con los requisitos de edificación, en cuanto a dimensiones de puestas, ventanas o zonas de paso.

Ejemplo: Un restaurante que disponga de servicio en sala, con una gran diversidad de tapas en vez de menús, necesitará menos mesas si posee una barra sobre la que presentar dichas tapas. Igualmente, acogerá a más clientela si tiene taburetes y barras en la pared.

Enseres

Según la Real Academia Española (RAE), los enseres son “utensilios, muebles, instrumentos necesarios o convenientes en una casa o para el ejercicio de una profesión”.

 


Los enseres básicos que son utilizados en el servicio de sala de un restaurante promedio de cierta categoría serían:

La vajilla

Compuesta de piezas de cerámica para emplatar los productos alimenticios (pueden ser redondos, ovalados o con formas diversas como rectángulos), las tazas que se emplearán en la cafetería (con sus respectivos platos), las jarras y demás elementos de servicio o decorativos como pueden ser saleros, pimenteros, vinajeras, floreros, etc.

La cubertería

Comprendida por todos los utensilios que el cliente utiliza para consumir los alimentos. Generalmente, serían de acero inoxidable, sin descartar los metales preciosos (plata, principalmente) y deben estar en perfecto estado de conservación, limpios y con sus filos asentados si corresponde.

La cristalería

La cristalería de un restaurante estaría integrada por las piezas de cristal o vidrio de variadas formas, colores y pureza de los materiales, que se emplean como vasos, copas, jarras o similares, determinando la calidad de estos y el tipo, muchas veces la calidad del restaurante mismo.

La mantelería

A la hora de ambientar un restaurante, uno de los elementos fundamentales es la mantelería, formada por elementos de tela para apoyarse durante el servicio o para vestir las mesas. La mantelería de un restaurante está compuesta de varias piezas (mantel, cubremantel, reguetones, etc.), cada una de ellas posee una diferente función y pueden denotar estilo y temática del restaurante.

Con los enseres ocurre igual que con el mobiliario: el factor que más repercute, en el momento de calcular las unidades que se precisan, son las distintas preparaciones y bebidas que serán servidas, puesto que en función de cada plato y bebida se emplearán unos u otros; el porcentaje de material es directamente proporcional a la capacidad de comensales del restaurante.

 

Útiles

El utillaje o utilería de un restaurante  sería el conjunto de pequeño material o utensilios destinados a un empleo manual o a una actividad profesional, en este caso, utilizados en el comedor por el camarero y el cliente con idea de que cumplan el objetivo primordial del restaurante.

Entre los útiles que se usan para el servicio de restauración destacarían los pimenteros y salseras; los saleros, las aceiteras (con tapones anti-relleno); el cepo jamonero, para el corte a mano del jamón; las paneras, para el servicio en las mesas del pan, y los chafing dishes.

Además de estos útiles, existen otros como las tablas que se emplean mayormente para el pan, para quesos o para cortar carnes o pescados a la vista del comensal como la tabla llamada “salmonera” o tabla de salmón, usada para efectuar cortes sobre el salmón ahumado o marinado, y que llevaría la forma de este pescado.
Otros utensilios utilizados en la sala de un restaurante serían las cubiteras o champaneras, y las poncheras con hielo, para conservar frío las bebidas.

A fin de deducir las necesidades de útiles para un servicio se habrá de tener presente distintos factores como puede ser el aforo, la oferta gastronómica y el tipo de servicio. A igual que ocurre con los enseres, los útiles estarán en función del tipo de preparación que se vaya a ejecutar, brindando múltiples opciones y posibilidades relacionadas con estilo y temática.

Ejemplo: Si en el servicio se efectuará un bufé, se precisará aprovisionarse de chafing dishes, mientras que para un servicio de un restaurante tradicional no se requerirá de este utensilio para desarrollar el trabajo.

Bebidas: tipos más frecuentes

Las bebidas son fundamentales en un local de restauración, la bebida es un perfecto complemento para los platos que degusta un cliente y se debe poner especial cuidado a la hora de seleccionar la carta de ellas así como de efectuar pedidos de bebidas, con objeto de que estas se acoplen al tipo de clientes que tiene el establecimiento, no se queden obsoletas al caducar o en mal estado que implicaría pérdidas para el negocio.

CONSERVACIÓN DE MATERIAS PRIMAS

Con el objetivo de evitar la proliferación de gérmenes, la contaminación y la degradación de los alimentos, debemos tener muy en cuenta que elementos y mobiliarios utilizaremos para conservarlos. A continuación detallamos una serie de recomendaciones básicas.

En las carnes, para preservar mejor sus cualidades al completo, se aconseja congelarlas. De esta manera, los congeladores señalados con 4 estrellas trabajan a dos temperaturas: una temperatura de congelación comprendida entre –25 y –30 °C, y una temperatura de –18 °C únicamente para conservar los productos que han sido congelados y los productos ultracongelados. Las carnes blancas frescas se han de conservar frías, entre 0° y –4 °C.

Las estructuras cerradas (tarros, cajones, despensas, armarios) destinadas a almacenar los productos no relacionados con la cadena de frío habrán de ser de un tamaño suficiente como para permitir ordenarlos.

Al ordenar los productos, los distintos lugares tendrán que usarse para las diferentes categorías de productos, evitando que algunos de ellos queden en el suelo, así como el abarrotamiento.

Para los productos a granel, especialmente los granos, se debe optar por sacos y recipientes herméticos, que deberán estar sobre las mesas o estantes apropiados, a fin de evitar las plagas:

• Para combatir insectos, se puede fumigar con gases apropiados o insecticidas de acción rápida. Se debe considerar que determinados tratamientos deben aplicarse sin que los alimentos se encuentren presentes, aireándose y lavándose a continuación de forma adecuada, y, si fuese posible, acudir a especialistas.

• Para deshacerse de roedores, se ha de optar por el uso de trampas frente al empleo de veneno, por su peligrosidad para el ser humano.

Las verduras y las frutas, incluso después de haber sido cosechados, no son cuerpos inertes. Por esto, se deben manipular con precaución, y almacenarlos en óptimas condiciones.

Cada fruta o verdura posee una temperatura idónea de conservación, y fuera de esta temperatura puede sufrir daños de distinta gravedad. Habitualmente, esta temperatura oscila entre –2 °C y +10 °C. Los compartimientos del refrigerador destinados a estos productos suelen presentar ilustraciones o dibujos de frutas.

A pesar de esto, se debe controlar, a diario, la temperatura de almacenamiento de los productos y el tiempo de almacenaje debe ser lo más breve posible. Este almacenamiento habrá de responder al principio de «primero en entrar, primero en salir» teniendo presente el orden en el que se han adquiridos los productos almacenados. De no ser así, se corre el riesgo de que algunos productos queden en el fondo de un estante, y que al final se dañen antes de ser empleados.

 

Elementos para montar un Restaurante: Complementos

Existen una serie de complementos a la hora de planificar el trabajo dentro de un restaurante, a continuación detallamos algunos de ellos:

Papelería
Incluiría lápices, bolígrafos, folios, comandero, sello del local, grapadora…

Equipamiento informático
El equipo informatizado preciso en sala estaría constituido por:

TPV (Terminal Punto de Venta) o terminal es el aparato donde se meten los datos del pedido de las mesas y se ejecuta la facturación.

Una TPV es la tecnología o sistema informático que permite gestionar todo el proceso de venta (tickets, facturas…). También facilita el cobro por tarjeta bancaría

Impresoras de calor, que imprimen, de forma automática, cuando entran en el TPV las peticiones de la sala o la cocina.

Ordenadores, los cuales llevarían la gestión del local.

Programas informáticos, para gestionar bases de datos de clientes y acciones comerciales.

Proyector y pantalla, por si se emplea algún salón para algún evento o reunión de trabajo.

PDA o TABLET (Personal Digital Assitant / Asistente Digital Personal).

Elementos de limpieza
Serían los friegasuelos, desengrasantes, desinfectantes, abrillantadores, detergente para lavavajillas, jabón y toallas para la manos, papel higiénico…

 

Resumen de elementos para montar un Restaurante

Todos los elementos necesarios para montar un restaurante dependen en primer lugar de lo que definamos como estándar de servicio y las características que tendrá nuestro establecimiento, siendo importante planificar y verificar los espacios de los cuales dispondremos, los muebles que requeriremos para todo el servicio y la estadía del cliente, los accesorios y enseres que serán necesarios y los detalles como el almacenamiento de alimentos y bebidas.

Mientras menos cosas dejemos libradas al azar, mayor será la eficiencia en el uso de los recursos, más exactos los procesos y mejor el servicio final.

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